lunes, 10 de septiembre de 2012

Leyenda o Realidad en José de Arimatea

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José de Arimatea y María, sustienen a Jesús.
Capilla de las hermanas hospitalarias del sagrado corazón de Jesus. Roma


Probablemente el mito más famoso en torno a José de Arimatea es el referente a su custodia del Santo Grial. En estas historias normalmente se asocia al Santo Grial con la copa que utilizó Jesús en la Última Cena y en la que José recogió algunas gotas de su sangre durante la Crucifixión
Aunque el fundador oficial del cristianismo en Gran Bretaña fue, en el año 597, San Agustín, fuentes no canónicas y relatos posteriores cuentan que José de Arimatea llegó de hecho a Gran Bretaña en el año 37 o en el 63. Las narraciones afirman que huyó de Judea con algunos más, entre otros, se suele decir con el apóstol Felipe, Lázaro, María Magdalena, Maria y María de Betania. Lázaro y María Magdalena se quedaron en Marsella, mientras que el resto del grupo continuó viaje hasta la Galia, más hacia el norte de lo que hoy es Francia. El apóstol Felipe envió entonces a José de Arimatea, junto con otros once ) doce más (depende del texto), a predicar a Gran Bretaña. El viaje por mar llevó a José al «País del Oeste», donde el rey ocal, Arvirago, le concedió a José y a sus acompañantes algunas tierras en la «Isla Blanca». Allí fundaron una iglesia de adobe, la Vetusta Ecclesia, dedicada a la Virgen María. Generalmente suele aceptarse que esta es el actual asentamiento de Glastonbury (contrástese con Graham Phillips, quien cree que  es Anglesey) y que el monasterio benedictino de Glastonbury ocupa ahora el sitio en el que estuvo aquella iglesia

La visión convencional del Grial es que es el cáliz que una vez contuvo la sangre de Cristo y que José de Arimatea se llevó a Gran Breta ña. Se cree que José lo llevó a Glastonbury, en el sur de Inglaterra, y desde entonces su paradero ha estado envuelto en misterio. La leyenda cuenta que esta copa o Grial fue utilizada en la Última Cena y que se usó para recoger la sangre de Cristo en la Crucifixión, aunque las distintas historias mencionan a diferentes personajes que recogieron la sangre, unas dicen que fue José de Arimatea, otras que Nicodemo y algunas que fue María Magdalena. Las leyendas se sucedieron a lo largo de los siglos hasta alcanzar el culmen en la Edad Media..
El proposito de Brown es demostrar que la Iglesia Catolica ha encubierto la verdadera historia de Jesus y su relacion con Maria Magdalena.  Y lo hace mezclando hechos historicos con productos de su imaginacion. La Iglesia ha ayudado, sin duda, ya que miles han sido llevados a tortura, a las hogueras o muerto bajo las espadas de los crusados por el simple hecho de pensar diferente de la Iglesia Catolica  y como en muchos otros temas se hace hoy dia un revisionismo historico que incluye la reaparicion de evangelios gnosticos y supuestos descubrimientos historicos.

Pero para quienes se imaginan a la masonería y a la Iglesia católica como lo que ni son, ni han sido, ni serán, la respuesta apuntaría hacia el extremo contrario, hacia ansias desmedidas de poder para lograr controlar el mundo entero, cayendo en la estupidez de creer que quienes tienen capacidad real para influir en determinados sectores y acontecimientos de la sociedad no pueden hacerlo sin llevar puesto un mandil o sin pertenecer a algo muy oculto y con nombre rimbombante. ¿En qué manual para cretinos de altos grados se dice que para conspirar hay que ponerse el uniforme con bordados? Sin duda es más literario conspirar vestido de negro en una logia situada en un sótano del Vaticano, pero la gente que se dedica a ese antiguo arte prefiere hacerlo estando en bermudas junto a su propia piscina y compartiendo una buena langosta en la mesa. Puede que sean conspiradores, pero no son tontos.

Eli Klinger

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