viernes, 6 de junio de 2014

Capacidad masónica de los pueblos de origen español

La especie «la Masonería que no habla inglés no es Masonería», es un reto gratuito e injusto lanzado por el difunto Dr. Robbins al rostro de los masones del mundo, del cual no se haría solidaria ni su Gran Logia de Illinois ni ninguna otra norteamericana. No seré yo, por cierto, el que venga aquí á recoger el guante tan impremeditadamente arrojado: campeones tienen los latinos y germanos más obligados á hacerlo; pero siquiera séame permitido
en estas líneas dar salida de algún modo, como válvula de escape, al vapor que tanto tiempo hace está en mi pecho comprimido, y aliviar, tal vez, el escozor que en mi espíritu produjeran semejantes palabras.
Esa igualdad abstracta en todas las instituciones de todos los tiempos y todos los pueblos es una quimera que sólo los espíritus estrechos ó malsanos han querido ó han pretendido encontrar. Ni aun ¡a Iglesia católica, la mayor de las colectividades civilizadas, ha podido lograrla. Sálvense los principios, los dogmas, evolucionen todos al mismo fin y habremos logrado nuestro ideal.
La Masonería actual ó especulativa es una Institución puramente inglesa, hecha por el pueblo inglés para ellos mismos y extendida más luego al resto del universo porque se comprendió su utilidad. ¿Podría en absoluto coadyuvar á ese en cualquier otro pueblo la mi misma manera que lo hace el inglés? ¿Son acaso los hábitos de este último, sus costumbres, su medio ambiente, su historia, su cultura, la de las demás naciones? Claro que no.
¿Pues cómo puede pretenderse que por ese camino se llegue al mismo fin?
En el inglés domina su extremado individualismo, es disciplinado, socialmente hablando, subordinado en sus jerarquías, hereda de los normandos sus hábitos de organizador y dominador, á lo que le ayuda su situación geográfica; de los celtas recibió el instinto de la fraternidad y el amor á la sociedad, aunque á primera vista parece excéntrico y hasta huraño, pero en su fondo es todo lo contrario.
Puede que no sea tan sensible como el latino, ni que tenga tanta imaginación, ni cree con tanta facilidad, pero todo eso lo suple con la confianza que tiene en sí mismo, con el espíritu de investigación, con el respeto incondicional á la ley y con el culto que rinde al éxito.
Es religioso, pero no fanático; acata la religión como base de la moral y hace esfuerzos inauditos para perfeccionarse.
En política, evoluciona constantemente y de ese modo ha logrado tener un Gobierno estable, democrático en su base, aunque su aristocracia sea de las más exigentes; es monarquía en el nombre, república de hecho, ha dado entrada al sufragio y se la está dando al socialismo, alberga en su seno á todos los proscriptos de la humanidad, ha educado sus colonias bajo la base de la libertad, y, aunque tenga sus lunares, como Juana de Arco y Santa Elena, tiene también sus glorias, que son innúmeras, consiguiendo hoy ser el pueblo más libre del mundo. Pues fue en ese pueblo, protestante, y no muchos años después de su revolución, en la que primero que Francia desafió el derecho divino de los reyes, que se desarrolló la Masonería. Amante el inglés más del fondo que de la forma, dio á la nueva institución el tipo de su Iglesia, el canto sustituyó el aparato de la Liturgia católica, la leyenda hiramítica no dio lugar al discurso y al fantaseo neolatino; pensaba más que sentía.
¿Podría decirse lo mismo del pueblo español?
No creo necesario detenerme mucho en presentaros la psicología de un pueblo con el cual estamos tan ligados y cuyos representantes abundan tanto aquí. Plumas tan bien cortadas como las de Altamira y Sanz y Escartín entre los españoles, Fouillée y Le Bon entre los franceses, y otros muchos, lo han pintado más ó menos exactamente. Muy pocos han sido los imparciales, abundando los que cometen la mayor de las injusticias al negarle el derecho de evolucionar también y creerlo aún en la Edad Media, entre autos de fe ó impulsados locamente por Amadís de Gaula ó Palmerín de Inglaterra. No, la España de  hoy no es la de Rodrigo de Vivar, ni el espíritu del Cardenal Cisneros preside las aulas universitarias; lentamente ella se desarrolla y sabe aprovecharse de sus lecciones.
No hay duda que el espíritu caballeresco y romántico aún domina; que la sensibilidad irritable y el exceso de amor propio no son muy difíciles de encontrar; que la indisciplina es la comidilla diaria; que á menudo la violencia se sobrepone al maduro juicio; pero también es cierto que existe en ese pueblo una gran voluntad, una gran resistencia, una tenacidad inmensa, que si antes se evidenciaban en sus luchas de doscientos años contra los romanos y de ochocientos contra los musulmanes, hoy se comprueba con su campaña en contra de su mismo desgobierno y en pro de la cultura y de la libertad de sus masas sociales.
El espíritu conquistador del siglo XVI, tanto en lo religioso como en lo político, va cediendo á la piqueta del libre pensamiento. Ni Corteses ni Pizarros existen ya para conquistar indios, ni Teresa de Ahumada ni Francisco Javier resucitarán para conquistar almas.
Es cierto, en medio de todo, que el carácter español ha degenerado; cúlpese de ello á la Inquisición (con perdón de JD. Juan Valera), que apoderándose de las conciencias quitaba al pueblo toda iniciativa, toda vida propia; cúlpese de ello al monaquismo, que al mismo tiempo que le robaba brazos á la agricultura y á la industria, infundía el fanatismo y la ignorancia; cúlpese de ello á América, cuyo oro, entrando á mares, infundía la idea de la ociosidad, la indiferencia por el trabajo material y el desdén por las profesiones y la ciencia.
Pero el estado moral y social actual de España deja mucho que desear todavía. La inmensa mayoría del pueblo cree aún que el Gobierno hace al pueblo y no el pueblo al Gobierno; la Iglesia tiene privilegios tan extraordinarios, que resulta una rémora; la instrucción pública progresa á paso lento, porque  no se le perdonan trabas; el pueblo está abrumado por las sargas públicas; la falta de población no deja desarrollar la industria que quiere tomar impulso, y parte de esa misma población hoy emigra á América en busca de lo que en casa no encuentra. ¿De qué le sirve á ese pueblo ser sufrido, tenaz y perseverante, si le faltan elementos reflexivos y prácticos, suficientemente altruistas que lo dirijan?
Ahora decidme, hermanos: ¿tiene la Masonería el mismo campo de acción en Inglaterra que en España? ¿Es por ventura la misma labor en uno y otro lado? ¿Deben ser las mismas armas de que se valgan los masones de uno y otro pueblo? ¿Cuál victoria será mayor cuando se logre?
Pero no es solamente España la que es objeto de nuestro estudio aquí, ni fue sólo Inglaterra la que motivó la frase objeto de nuestra desinquietud. Son también los hijos de una y otra: las ex colonias del continente americano, los desheredados de las Antillas y de
Sur América los que levantaron su voz, que no por estar emancipados de la patria potestad pueden ni deben renegar de su origen.
Los americanos del Norte vinieron á la vida política ya preparados para la libertad; los hidalgos ingleses venían á la Virginia, á la Georgia, á las Carolinas, á Maryland, á Pennsylvania á hacer patria, á quedarse allí definitivamente, mientras que los Peregrinos, en la Flor de Mayo, emigraban en busca de libertad religiosa, y los holandeses y los suecos, al establecerse en Nueva York y Delaware, iban dominados por un espíritu también de libertad. Esto sucedía desde los comienzos del siglo XVII. Pero no fue hasta muy entrado el XIX, que empezaron á llegar á la América española los verdaderos factores colonizadores, los que venían á regar este suelo con el sudor de su frente. Antes los colonos eran frailes 6 empleados, factores muy poco á propósito para el trabajo fundamental en la formación de los pueblos.
Pero no existe en América esa línea divisoria tan exacta que caracteriza los límites nacionales en Europa. La influencia de las otras naciones europeas, de la misma Inglaterra,
Alemania, Francia, Italia, hasta de Turquía, se ejerce entre las ex colonias; mientras que en esa misma nación norteamericana, las dos terceras partes de ella, desde California hasta Florida, desde el Erie hasta Tejas, son de origen latino, y aunque hoy no hablen inglés sus habitantes, no están aún derribados los solares de sus progenitores en Castilla ó Andalucía, en Aragón ó Valencia, en Bretaña ó en Orleans.
El conjunto, la colectividad nación es distinta en una ú otra sección. Y no es porque ni una ni otra hayan dejado de tener puntos afines, porque humanos todos son, pero unos y otros tienen que considerarse de distinta manera; los medios de gobierno, los métodos de vida, el carácter varían y, por tanto, necesitan tenerse en cuenta. Es muy difícil creer que Washington, á pesar de su patriotismo, de su talento, de su honradez intachable, jamás hubiera podido vencer á Canterac 6 á Laserna, mientras que Bolívar nunca hubiese obtenido las espadas de Burgoyne ó de Cornwallis.
Bien se están Saratoga y Yorktown para nuestros hermanos del Norte, nosotros tenemos bastante con Carabobo y Ayacucho.
Si Cochrane y Michael Brown, de pura sangre inglesa, coadyuvaron á la independencia de Chile 6 la Argentina, en cambio Lafayette, Rochambeau y otros muchos ayudaron á darle libertad á América antes que á su misma Francia.
Pero basta ya de disquisiciones político-sociales, necesarias para estimar la condición de los pueblos de cuya Masonería, reflejo de su sociedad en general, vamos á ocuparnos ahora.
Dígase lo que se quiera, al desarrollarse nuestra Institución en Inglaterra en el siglo XVII no dejó de tener múltiples tropiezos; la época de transición, el período anterior al establecimiento de la Gran Logia, hasta que no se definió bien el aspecto especulativo del nuevo organismo, fue de prueba, y aun mucho después de funcionar la Gran Logia, cuerpo que se juzgó necesario, como acto de centralización para la defensa propia, estuvo expuesta á caer más de una vez, y si se salvó fue por tener en su seno una gran parte de la aristocracia inglesa, que con su influencia le servía de barrera. Conocidos de todos los que estudian son los ataques que por la Prensa se le hacían, los millones de grabados en que se la ridiculizaba, las procesiones en que los londinenses se burlaban de ella y hasta el ataque rudo del clero católico al fundar éste la asociación de los gormógonos, única y exclusivamente para hacerle la contra á la Masonería.
De todos esos ataques triunfó la Masonería, no sólo por la bondad de su causa y por la excelencia de sus defensores, sino por la cohesión de sus miembros; pero, á pesar de todo, no pudieron evitarse las disensiones intestinas; hubo cismas, hubo antiguo Sr, hubo modernos y hubo, peor que todo eso, los inventores de Liturgias y Ritos que empezaron á desnaturalizar lo hecho. Del único grado primitivo, salió otro, y de ese, otro más, porque por algún tiempo reinaron sólo llamándose Masonería Primitiva. Pero no tardó en llegar el de Maestro de Marca y el del Arco Real, que se daban hasta ayer casi en la Gran Logia y, como si fuera poco, aparecieron en la lid el de Marinos del Arca Real, el de la Cruz Roja de Constantino, la Real Orden de Escocia, los múltiples de Templarios et cit  de eceteris en Inglaterra; que si á América nos referimos, ahí está Webb, que en sus nuevas Liturgias se encargó de variar lo inglés y hacer el Rito americano, y después fueron los mismos americanos los que, levantando el estandarte del Rito Escocés, que aunque fundado en Francia, estaba ya casi exánime, organizaron el actual para regarlo en seguida por el mundo entero. Los congresos y las convenciones se sucedieron, variando algunos, como el de Baltimore en 1843, la  manera de ser antigua de la Logia, haciendo que se trabajara allá en Cámara de Maestro. Se estuvo
á punto de establecer una Gran Logia General y, como consecuencia del fracaso de esa idea centralizadora, vino la reacción, y el resultado es que esa misma Liturgia masónica, única después que se establecieron los tres grados primitivos, no sea exactamente igual en Boston que en Filadelfia, en Tejas que en New York, en Oregón que en Louisiana, y cuidado que si á las leyes llegamos, nos encontraremos en un verdadero caos, lo que es lícito en un Estado no lo es en el otro: la perfectibilidad física, la jurisdicción exclusiva, la cruzada antialcohólica, las joyas, los adornos, todo varia.
Eso es en lo que toca á la forma, que en cuanto al fondo, si es verdad que como país próspero las Arcas de los Tesoros están repletas y que hay Asilos y se socorren viudas y necesitados y se ostentan soberbios Templos, también es cierto que se cometen algunas extralimitaciones que constituyen verdaderos delitos, cuales son las de no respetar la autonomía de las Grandes Logias y querer imponerse unas á otras.
Pero no es eso sólo: en ningún país del mundo ha jugado la Masonería el papel político como lo ha hecho en los Estados Unidos.
En ningún otro ha existido el partido antimasónico que, como tal, tomara parte en la cosa pública y acudiera á las elecciones municipales y de Estado y Presidenciales; su influencia arrebató á Henry Clay, Gran Maestro de Tennessee, la Presidencia de la República y hombres como Seward y Thurlow Weed y muchos más nos hicieron la guerra. Es cierto que este partido no lo formaban masones, pero, con franqueza lo decimos, fue provocado por ellos, por su intransigencia en el asunto de William Morgan.
Esa es, hermanos, la Masonería que habla inglés.

Conferencia en la leída de la Asociación de Veteranos Masones a la Logia "Unión Ibérica" de los Vall.', de la Habana, la noche del 21 de Febrero de 1910, por el ll.'. y Pod.'. h.'. F. de P. Rodríguez  Gr.-. 33.
Publicada en el Boletín de Gran Oriente español  24-12-1910


miércoles, 4 de junio de 2014

La Habana viaja hacia el pasado y hacia lo rural

por: Leonardo Padura

En su célebre conferencia dedicada a La Habana (filmada en los años
1970) Alejo Carpentier evocaba los días de su adolescencia, en las primeras décadas del pasado siglo, cuando, a pesar del rápido crecimiento de la capital cubana, los límites entre la rural y lo urbano todavía eran difusos.
Por ese entonces el “campo” aun solía meterse en la ciudad de las más disímiles formas, y el novelista recuerda como ejemplo muy notable el de las lecherías, donde se vendía la leche fresca, recién ordeñada de las vacas que, esa misma mañana, habían sido traídas desde los corrales cercanos a la urbe por unos recorridos fáciles de seguir a través del hedor y la presencia física de las deposiciones que los animales iban dejando a su paso.
Ya hacia los finales de la época histórica que recorre la evocación
carpenteriana (1912-1930), La Habana era una ciudad con las características fundamentales de la capital moderna y “el campo” se había retirado fuera de sus lindes.
Mercados y negocios de diverso tipo, cada vez más adecuados a la vida del siglo fueron surgiendo no solo en las zonas más comerciales, sino en los barrios de la periferia. Incluso, conceptos como el de la tienda por departamentos y lo que hoy se conoce como mall ya tenían una larga presencia habanera (ahí está, aun de pie aunque llena de heridas, “La Manzana de Gómez” ). Surcada por nuevas y cada vez más amplias avenidas, lo urbano se imponía definitivamente y daba la fisonomía que la ciudad mantuvo hasta la década de 1980.
La llegada del período especial, al despuntar el último decenio del siglo
XX fue una conmoción para toda la sociedad cubana y especialmente para su economía, desde los niveles macros hasta los más individuales. Fue ése un momento en que comenzó un proceso regresivo de lo urbano que ha sido llamado la ruralización de la ciudad que, en ciertas urbes del interior de la república, llegó a alcanzar niveles alarmantes. Varios signos muy visibles y otros menos evidentes se conjugaron para ir conformando ese proceso.
Un elemento sin duda catalizador de todo el fenómeno fueron las migraciones masivas del campo a la ciudad y del interior a la capital, que empujó a grandes masas de personas en busca de unas posibilidades mejores para su existencia (o simple subsistencia), al punto de que el gobierno trató de regular esos desplazamientos internos con leyes que no parecen haber sido especialmente eficaces. Con esas personas, de hábitos específicos, muchas veces marcadamente rurales, y el crecimiento paralelo de una marginalidad citadina provocada por la propia crisis y las múltiples dificultades cotidianas, La Habana fue sorprendida por acciones como la de colocar ollas en las aceras para cocinar con leña, la cría masiva de cerdos incluso en el interior de viviendas con mínimo espacio y la venta callejera de productos agropecuarios.
Todas esas manifestaciones, sumadas al deterioro acumulado, y para ese entonces acelerado, del componente físico de la ciudad (edificios, calles, aceras, alcantarillas, espacios públicos), La Habana fue alejándose rápidamente de su anterior esplendor y adquiriendo la imagen de Feria de los Milagros con un marcado sabor campestre, surcada por arroyuelos de aguas albañales, lagunas en las furnias callejeras, parques convertidos en solares yermos o vertederos.
Lo peor de todo fue que ese espíritu de abandono caló en la conciencia de sus moradores ancestrales o recién llegados, hasta profundidades peligrosas. En las últimas semanas, al calor de las primeras medidas ya en práctica para la actualización del modelo económico cubano, La Habana ha recibido un nuevo impulso en su proceso de ruralización: apresuradas construcciones de zinc para la venta de cualquier artículo, esquinas tomadas por vendedores de productos agrícolas que colocan la mercancía directamente en el cajón en que han sido transportadas, el incremento masivo de la cría de cerdos que luego nutrirán mercados y rústicos puestos de ofertas gastronómicas que se van expandiendo por todo el territorio, en un avance geométrico, sin orden ni concierto, sin respeto por el urbanismo ni demasiadas preocupaciones por la salubridad.
Esta avalancha de lo rural y lo efímero se suma a la situación ya existente desde los años 1990 y no superada en la mayoría de los casos (calles intransitables, edificios derruidos, casas mal pintadas o jamás pintadas, rejas sin un atisbo de intención estética, criaderos de cerdos en jardines y patios), creando una sensación de retroceso más que de progreso, de vuelta a los orígenes más que de evolución.
Sin lugar a dudas la causa de este fenómeno es en primer término económica, aunque en sus manifestaciones tiene un fuerte componente social y cultural. Si bien la supervivencia y la búsqueda de alternativas es una reacción inmediata con la que los cubanos tienen que luchar, también resulta evidente que la falta de controles, la degradación de las costumbres, la falta de sentido de respeto por el derecho ajeno, la imposición de la ley del más fuerte, el más inculto, el más pícaro, y la filosofía de que “hay que resolver”, al precio que sea, están bullendo en la misma olla callejera donde se deteriora el aspecto y la cultura de la ciudad.
La ruralización de La Habana (algunos llaman al proceso como haitianización”, para hacerlo más doloroso y específico) es una realidad con la que ya estamos conviviendo, y tanto que muchas veces ni siquiera reparamos en ella, como si ver un carretón de caballos o un cerdo paseado como un perro fuese lo más natural del mundo en una capital del siglo XXI.
Pero si lo miramos con detenimiento, costaría trabajo admitir que en la época de las grandes superficies comerciales, de la lucha por la conservación y el reciclaje, en tiempos en que se sabe que el mantenimiento de la higiene es uno de los elementos esenciales para el buen funcionamiento de un sistema de salud, La Habana y Cuba, en general, se estén moviendo en sentido contrario, como si hubiéramos abordado una máquina del tiempo enganchada en la marcha atrás, sin que se vislumbre un muro de contención para ese proceso de deterioro que afecta por igual lo físico y lo moral, lo material y lo espiritual.

Enviado por el H:.Tomás Pina Alonso

Yo frente al monumento a  Martí en el Parque Central

Junto al "Caballero de París", Convento de San Francisco


Aquí  en la plaza de la Catedral. Estas fotos son de hace tres años,como  extraño a mi Habana Vieja!, aunque soy del Cerro.

sábado, 31 de mayo de 2014

Cae Mortalmente herido José Martí

Por: Maria Teresa Villaverde Trujillo
Publicado en el semanario Libre

(Pintura cortesía de J..Cochy Arnau)

José Martí consideraba que no sólo era importante, necesario y preciso crear las bases de la futura República, sino que además estuviesen todos representados en ella. Era ese uno de los puntos a discutir en la reunión de Camagüey, hacia donde se dirigían el Delegado y el General cuando adelantaban el camino por la zona oriental; …y cuando surgió la batalla de Dos Ríos donde José Martí perdió la vida.
Al momento de ser herido mortalmente el Delegado vestía saco oscuro, pantalón claro, y calzaba borceguíes negros indumentaria que le había proporcionada el Dr. Elpidio Dellunde al momento de salir de Haití hacia Cuba. Entre sus prendas tenía un reloj de oro con sus iniciales, revólver con culatín de nácar, machete, alforjas de cuero, retratos y varios documentos, entre ellos la carta inconclusa dirigida al Licenciado Manuel Mercado, la que más tarde adquirió Enrique Ubierta  dándola a conocer. Además llevaba una escarapela cubana bordada con mostacilla la que se dice usó Carlos Manuel de Céspedes en la Guerra de los
Diez Años y un libro pequeño manuscrito con la propia letra del Padre de la
Patria.
En la mano derecha el Apóstol portaba una sortija de hierro con la palabra Cuba, sabemos fue realizada con los grilletes que usó en las Canteras de San Lázaro, en La Habana y que usaba desde 1887 cuando Doña Leonor se la entregó en la ciudad de New Yok
Extracto de la hoja de servicios del General de Brigada Don José Ximénez de Sandoval y Bellange, tal como se conserva en el nuevo Archivo General Militar situado en Segovia; al igual que se custodia toda la documentación de Cuba y Puerto Rico en un solo archivo general la documentación militar.
Don José Ximénez de Sandoval, General de Brigada, Jefe de la segunda Brigada de la 1ª División del 1er Cuerpo del Ejército de operaciones en la Isla de Cuba.
Certifico que:
Al frente de una columna compuesta por fuerzas de la media Brigada a sus órdenes, batió al enemigo en los montes de Isabelita y Mogote causando varios muertos al enemigo, entre ellos un titulado Capitán. Reorganizó las fuerzas de voluntarios de los importantes poblados de Palma Soriano y San Luis, organizó las guerrillas locales de estos puntos, Dos Caminos, el Cristo, Cobre y Cuba, dirigió las defensas interiores y exteriores de los mismos y levantó el espíritu de los poblados citados, operando al propio tiempo en su extensa zona teniendo frecuentes encuentros y tiroteos con el enemigo, dando en uno de ellos, y a la inmediación de Palma Soriano muerte á un titulado Coronel.
A instancia propia le fue confiado el mando de la columna protectora de un numeroso convoy de acémilas, para Remanganaguas y ventas de Casanova, y teniendo noticias en este último punto de que los insurrectos en número de setecientos caballos y trescientos infantes con sus Jefes de mayor prestigio se hallaban acampados en las orillas del río Contra-maestre, marchó con su columna al amanecer del diecinueve de Mayo en dirección a su campamento, donde sostuvo rudo combate rechazando varias cargas de caballería quedando su columna victoriosa, si bien con numerosas sensibles bajas quedando muerto sobre el campo el titulado presidente de la República Cubana D. José Martí á pesar de los inauditos esfuerzos que por retirar su cadáver hicieron. En esta acción dejó el enemigo sobre el campo catorce cadáveres más, y multitud de caballos muertos y heridos, correspondencia de importancia, muriendo además los titulados Coroneles Vellito y Lora, Comandante Estrada, titulado Teniente Coronel Norte americano Voiton y un corresponsal de un periódico americano.
Al dirigir personalmente y a la cabeza de una compañía un ataque a la bayoneta, fue atravesado de un balazo el caballo que montaba, que tuvo que sustituir por otro. Por este hecho de armas le fue concedida la Cruz de María Cristina de segunda clase.
El cadáver había sido identificado por el capitán del ejército español Enrique Santué, quien tenía conocimiento sobre él desde Santo Domingo, República Dominicana, ya que José Martí había viajado varias veces a esa ciudad para entrevistarse con el General Máximo Gómez.
En Remanganaguas, Cuba, se examinó el cuerpo desangrado de José Martí, se identificó y se redactó el informe forense que dejaría, a su vez, constancia efectiva de la muerte de José Martí en el campo de batalla en Dos Ríos, lo que significaba una inmensa perdida para la recién iniciada guerra.
                                                    Certificado de defunción

El que suscribe: Doctor Pablo A. Valencia, licenciado en medicina y cirugía.
Certifica:
Que el día 22 del mes y año que cursa, por orden del Excmo. Sr. General
Salcedo, comandante general del 1er. Distrito de la provincia de Santiago de
Cuba, se personó en el poblado de Remanganaguas, con objeto de identificar un cadáver que se suponía fuese del titulado Presidente de la República insurrecta don José Martí, a tenor de los datos que acerca de dicho señor se tenían, acondicionándolo al propio tiempo para que pudiera ser trasladado a esta ciudad.
Que los datos relativos a don José Martí, suministrados por personas que lo habrían tratado íntimamente son los que siguen:
1.- Se cree que tendría aproximadamente unos 48 años de edad.
2.- A la sazón en que desembarcó en esta isla para ponerse al frente del
Movimiento Revolucionario, estaba regularmente nutrido, constitución regular y temperamento bilioso. Aunque delgado, bien conformado; de estatura regular; pelo castaño oscuro rizado; una pequeña calvicie en la coronilla y entradas muy pronunciadas en las sienes; frente ancha y despejada; cejas de igual color que el pelo y no muy pobladas; ojos claros, nariz aguileña; bigote fino y poco poblado; buena dentadura, solo que le faltaba el segundo incisivo de la mandíbula superior del lado derecho, y los dientes, en su mayor parte eran puntiagudos; cara de forma oval.
3.- Que presentaba en las piernas señales de haber llevado grillos. Que en presencia de dichos datos se procedió, a las 5 y media de la tarde del día 23 del propio mes y año, al reconocimiento del cadáver, después de exhumado, y a pesar de encontrarse bastante adelantada la putrefacción se observó en él lo siguiente:
- Dicho cadáver parece ser el de un hombre cuya edad fluctúa entre los 45 y 50 años, de musculatura firme algo enjuta de carnes, circunstancia que aún podía observarse a pesar de la deformación propia del estado en que se hallaba, y de estatura regular.
- El pelo rizado, de color castaño oscuro, con una calvicie en la parte más alta de la cabeza, tiene grandes entradas hacia las sienes, que ponen de relieve la frente ancha y despejada. No lleva barba sino bigote muy fino y poco poblado y de color más claro que el pelo. La dentadura está con los datos arriba mencionados, así como también todo lo relativo a la cabeza y cara.
- Que presenta en la pierna derecha y en su tercio superior, una hendidura especial de la piel, correspondiendo a dicha hendidura un color algo más oscuro que el resto del cuerpo, prueba evidente de haber sufrido en aquella parte, durante algún tiempo, una presión con la contusión consiguiente, producida por un anillo de hierro colocado en dicho punto.
Que presentaba, además, las siguientes heridas:
- Una herida de bala penetrante en el pecho, cuyo orificio de entrada parecía corresponder a la parte anterior del pecho, a nivel del punto del esternón, el cual había sido fracturado, presentando al parecer dicha herida un orificio de salida por la parte posterior del tórax en el cuarto espacio intercostal derecho como a unos diez centímetros de la columna vertebral. Otra herida de bala, como a unos 15 cm de la misma y a 4 de la rama del maxilar inferior y cuyo orificio de salida se encontraba por arriba del labio superior, lado derecho, cuyo labio estaba destrozado. Otra herida igualmente de bala, en el tercio superior del muslo derecho y hacia su parte interna. Además, presentaba algunas contusiones en el resto del cuerpo.
De todo lo expuesto se deduce:
1. Que entre el individuo muerto en el encuentro que con los insurrectos han tenido nuestras tropas el día 19 del que cursa y cuyo cadáver se encuentra ante nuestra vista y los datos antes suministrados respecto a la persona de José Martí, hay completa conformidad.
2. Que en cuanto a los caracteres físicos y condiciones orgánicas existe igualmente, completo acuerdo, por lo que podemos asegurar que el cadáver expuesto a nuestros ojos es el del titulado Presidente de la República.
Una vez identificado se procedió a su conservación y preparación a fin de que pudiera ser trasladado.
Es todo cuanto tengo que exponer, y para que conste donde convenga expido la presente en Santiago de Cuba a los 26 días del mes de mayo de 1895.
Doctor.
Pablo A. De Valencia.

Síntesis biográfica del Dr. Valencia
El doctor Pablo A. de Valencia y Forns –quien certificó la defunción de José
Martí- certificación –no autopsia- escrita por su puño y letra, nació en La
Habana el 22 de junio de 1872 y falleció en Santiago de Cuba, en el Sanatorio de la Colonia Española, el 6 de enero de 1931. Mas tarde, un hijo del galeno exhuma sus restos y los traslada hasta la necrópolis de Manzanillo, en aquella época provincia de Oriente, Cuba, sitio en el cual permaneció hasta 1995, justo hasta la fecha en que se cumplía 100 años de lo acaecido de Dos Ríos.
Sobre su tumba una tarja nos deja saber que ahí yace quien: realizó la primera exhumación, identificación, reconocimiento y embalsamamiento del cadáver de José Martí.
Al cadáver de José Martí no se le hizo autopsia. Solo existe el documento
“certificado de reconocimiento forense” efectuado el 23 de mayo de 1895 y se guarda en el Archivo Central del Instituto de Historia Cultural y Militar, en Madrid, España.
Francisco Lancis Sánchez, catedrático de Medicina Legal, en1968 reportó y había demostrado en la Fragua Martiana que José Martí había recibido el balazo mortal en el pecho, mientras cabalgaba.
De acuerdo a la certificación del Dr. Valencia el Delegado recibió tres disparos.
El primer disparo, según anota el Dr. Antonio Cobo Abreu, le alcanzó el tórax; el segundo lo recibió en el cuello, posiblemente, con “la cabeza híper extendida por efecto del impacto anterior”; y el tercer disparo le alcanzó el muslo derecho mientras caía al cruzar la pierna por encima del caballo.
De acuerdo con los orificios de entrada y salida, dos de los tres disparos vinieron desde arriba.
Uno desde abajo o al menos desde la altura de un hombre a pie.
Lo que hace pensar que los disparos fueron efectuados, por lo menos, por dos tiradores.
Por mucho tiempo algunos escritores cubanos han mantenido que el práctico cubano Antonio Oliva no sólo se atribuía la muerte de Martí, rematándolo en el suelo, sino que le había dado “el tiro de gracia”, muestra de esa acción que no aparece en la certificación del Dr. Valencia, ni se vio en las siguiente exhumaciones. Esos hechos –no acontecidos- aparecieron en el periódico habanero "La Discusión" como noticia ofrecida por un español de la tropa de José Ximénez de Sandoval.
El propio Ximénez de Sandoval aclaró desde Valencia, en 1908, en carta a
Gonzalo de Quesada de que José Martí no había caído mortalmente herido en una emboscada.
Máximo Gómez apuntó en su Diario: “cuando Martí cayó, me había abandonado…”
Con lo que se comprueba una vez más de que el Delegado no se había quedado en el campamento sino que estaba, al decir también del patriota Dominador de la Guardia Diéguez, junto a Gómez, Masó y otros jefes en espera de entrar activamente en la contienda de Dos Ríos.

…Unos minutos después que muere José Martí la esposa del prefecto de este lugar, va corriendo al sitio del suceso, coge una botella, le echa tierra con sangre de Martí y la oculta bajo tierra… Tiempo después el General Enrique Loynaz habla con la familia Pacheco, sacan la botella y entierra otra con un papel dentro, y ponen una cruz de madera. En 1896 el General en Jefe Máximo Gómez visita el lugar acompañado por 300 hombres. Toma una piedra del Rio Contramaestre y pide a los mambises hacer lo mismo. Formados de dos en fondo depositaron las piedras colocándolas de Oriente a occidente a forzar a la cruz a quedar de cara al sol.

viernes, 30 de mayo de 2014

Antigua Leyenda Masónica ( II )


Hace un par de años publicamos una reseña referente a una leyenda del 7º del REAA:. Un Vieja pero trascendente y vigente lectura que está llena de elementos socio-simbólicos interesantísimos. La Orden de la  “escuadra y el compás” esta, en su sentido ecléctico y doctrinal repleta de enseñanzas y reflexiones que nos deben obligar a actualizar y revitalizar las viejas liturgias. Constituyen nuestras enseñanzas todo un sistema filosófico capaz de mostrar elementos y herramientas para todos los momentos y circunstancias  de la vida diaria. Un sistema de grados y niveles de conocimientos con todo lo necesario para hacer al iniciado, al adepto o aspirante reflexionar y actuar respecto a nuestros deberes para con nosotros mismos, para con la sociedad y para con el creador.
Punto y aparte en la doctrina masónica de los tratadistas de la mayor de la Antillas, lo constituyen las liturgias de los 33º grados del patriota y masón Vicente A. De castro. Liturgias que son valoradas en su justa medida, leídas por unos pocos, estudiados por algunos e interiorizadas por tan pocos aunque la gran mayoría de los que las han leído, datan del finales del XIX (ya por su antigüedad  son difíciles de encontrar) han captado su potencial socio-político dadas las circunstancias actuales del mundo moderno.
En aquella oportunidad mencionamos  significativos los aportes de la doctrina masónica del REAA:. particularmente del 7º, Maestro irlandés.  Una leyenda, iniciación  e  interrogatorios que nos proporcionan armas para la lucha social, elevar nuestra condición humana y nuestra capacidad de enfrentarnos a los  tiranos y opresores más preparados. Pues bien el M:.Irlandés en este grado obtiene suficiente capacidad, pues previamente ha pasado por el primer grado capitular, que es el 6º, según la estructura de De Castro. Vamos a referirnos sucintamente a algunos elementos de ese grado, (pues su historia y leyendas son  muy largas para reproducirlas íntegramente) primero de los llamados salomónicos-capitulares.  Nos referiremos a algo de lo percibido y mostrado en su leyenda  y el interrogatorio al que es sometido el aspirante del grado de Secretario íntimo o Maestro por curiosidad o Maestro inglés.
De Castro conforma una  estructura de deberes y niveles algo diferente del actual, pues para él en las logias Simbólicas se estudia el conocimiento del hombre, (grados 1 al 5). En las logias Capitulares (grados del 6 al 18) se estudian los deberes y derechos del hombre y en las logias o Cuerpos Concejiles (grados el 19 al 30) se estudia el modo de hacer efectivos esos derechos. Un sistema filosófico eficaz y capaz de hacer del masón un modelo en la sociedad y un defensor de la libertad, la igualdad y la democracia. Tengamos en cuenta que estas liturgias se escribieron cuando Cuba era una colonia española que luchaba por su libertad y estas liturgias fueron, sin duda, una herramienta esencial para los masones cubanos de la época. Con toda seguridad  Maceo, Gómez, Martí y otros patriotas cubanos las analizaron con toda seguridad, de ahí la trascendencia y vigencia de las mismas.
Según una versión de las liturgias de 1875 con el sugestivo título de  “Verdadera Masonería” págs. 208 y ss. la antigua leyenda simbólica el personaje Johaben es sorprendido infraganti por Hiram II curioseando (de ahí el nombre de este grado) en la Audiencia de Maestros los asuntos que trataban la sala de Salomón, sin más el maestro Hiram desea sea castigada su indiscreción y falta con la muerte, Salomón haciendo gala de su sabiduría, pregunta las causas y motivos de tal acto. Pues bien, el asunto era la preocupación de Johaben por el tema que trataban, Las miserias y males del pueblo. ¿Juzgarían y condenarían a un hombre solo por su curiosidad e interés de saber los males que aquejan a su pueblo y la forma remediarlos? No es el caso, pero hay lugares en que la ley rebasa la lógica y la justicia social. El caso es que dada la trascendencia de los hechos, la digna personalidad de Johaben y su deseo de remediar esos males Salomón le hace parte de asunto y le nombra  Secretario íntimo y encargado del asunto para su solución. Muestra este grado desde el punto de vista social y humano los conceptos de curiosidad y contrapartida, la apatía que son términos irreconciliables. Una curiosidad sana por el conocimiento y su puesta en práctica, pues para que aprehendemos?, para que buscamos en conocimiento?, si no es para mejorarnos como personas y mejorar la sociedad, pues de eso trata este grado. Luego viene el interrogatorio  y el juramento de grado. Hace mención además a los filósofos precursores  de la ilustración inglesa, pensadores de la talla de Newton, Locke y Smith, que gracias a la curiosidad  y a sus ideas fruto de esta, han perdurado hasta la actualidad. De ahí le viene el nombre de Maestro  inglés.
Solo una reseña de la leyenda del grado, a los más interesados les remitimos a las mencionadas liturgias.
¿A manera de interrogatorio qué conocimientos se le exigen  al aspirante en este grado?
-          ¿Qué entiendes por miserias humanas?
R/
-          ¿Cuáles son las causas de estos males?
R/
-          ¿Cual es la diferencia entre civilización y educación?
R/
-          ¿Qué entiendes por orden?
R/
-          De que depende el grado de civilización de los distintos países?
R/
-          ¿Puede haber deberes sin derechos?
R/
-          ¿Crees que la virtud o la malicia de los hombres tan poco adelantados como el país que gobiernan, influyen en el progreso?
R/
-          ¿Cómo influyen la fertilidad del suelo, el clima y los fenómenos naturales que amenazan sin cesar la vida en la civilización de las naciones?
R/
-          ¿Cuándo principia la verdadera civilización de un país?
R/
-          ¿Qué entiendes por Progreso?
R/
-          Por que miran como antípodas el Orden y el Progreso.... cuando deberían ser
inseparables.
R/

Pd. Al  igual que a la referencia del grado 7º de estas liturgias, no hemos hallado imagen alguna, pues las encontradas son actuales pero diferentes.

miércoles, 28 de mayo de 2014

En el Cementerio de Colón en la Habana

Entrada Principal

Calle central que nos lleva a la capilla 

Muchos saben que la cultura y la historia de la nación cubana están íntimamente ligada a la Orden Masónica, sus símbolos nacionales como la Bandera, el Himno y el Escudo tiene matices masónicos, y en Cuba sigue siendo un orgullo y una honra ser masón, que nuestro José Martí y el Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes son masones como otros tantos patriotas y figuras relevantes, tal es así que nuestras guerras de independencia y nuestra nacionalidad han nacido con sangre de la  “escuadra y el compás”. No sería justo escribir nuestra historia si hablar de masonería.
No vamos a resaltar en esta oportunidad lo tanto de masónico tiene en general el tema masónico en la cultura cubana, vamos a referirnos a uno de los elementos más distintivos de la otrora grandeza de la Habana, la capital de todos los cubanos, estén  donde estén. Vamos a hacer una sencilla alusión a unos de los elementos más distintivos de Cuba, su cementerio.
Se termino de construir allá por 1886, en honor al descubridor de América, y debido a la alta demanda de fallecidos y la falta de espacio a tal fin. Pues el  primer cementerio capitalino llamado de Espada recordando al Obispo que lo instituyo, y que fue el primero fuera de una iglesia  databa de 1806. El Cementerio de Colón dada su trascendencia y belleza de sus panteones y esculturas uno de los más importantes del mundo desde el punto de vista arquitectónico. Hoy Monumento Nacional  visitado por habitantes y turistas de todo el mundo que admiran su magnificencia y fastuosidad arquitectónica. En tal sentido vamos a destacar que este cementerio que es como una pequeña ciudad  de 570 000 m2,  tiene además una interesante y destacada presencia masónica.  En él hay alrededor de 40 o 42 panteones masónicos así como otros de sociedades de todo tipo, fraternales, místicas y religiosas. Descansan allí algunos de nuestros principales patriotas y hermanos masones como Máximo Gómez,  Juan Gualberto Gómez, Fernando Figueredo Socarrás y Tomas Estrada Palma entre otros muchos y para honra nuestra, nuestros padres  también descansan allí.

Panteón del generalísimo Máximo Gómez

 Tengamos en cuenta que siempre fue un uso y costumbre,  un elemento importante en el ritual en el sentido esotérico y simbólico  del tercer grado masónico  respecto a los fallecidos, a los que ya no están y que moran en el “eterno oriente”, así como el hecho de que la interpretación de la vida y sobre todo, de la muerte,  un punto importante en nuestras doctrinas.  De ahí que el ritual masónico contemple algunas ceremonias a los fallecidos, que giran en torno a la muerte y una reflexión sobre la misma y su trascendencia en la vida terrenal. Hay ceremonias fúnebres, en logia, cementerios y tanatorios. Por tal motivo desde principios del siglo XX la mayoría de las logias masónicas debido a sus posibilidades se dieron a la tarea de construir panteones para sus miembros, otros lo hacían por su cuenta y de forma privada. Tanto es así que por donde quiera que uno transita por sus calles puede ver un panteón con símbolos masónicos, y hasta la misma Gran Logia de Cuba posee uno.  Nuestra última morada. Claro que cada logia tiene reglamentado quienes pueden acceder a ello.

Panteón de la G:.Logia de Cuba de AL:. y AM:.

Por ejemplo mi R:.logia Cosmopolita, que posee uno pequeño construido con el sudor de los fundadores de la logia allá por sus primeros años de la década del 60´ estipuló que tienen derecho al panteón los miembros, sus esposas padres e hijos menores de edad. Claro que dadas las circunstancias y de manera excepcional descansan restos de otros hermanos y familiares cuando las condiciones lo han permitido, decidido por el Venerable maestro del taller (quien preside la logia) y con la anuencia de la logia.
 Fresco en nuestra memoria tenemos los bellos recuerdos de las peregrinaciones de nuestra logia, el domingo antes del 14 de febrero, Día del amor y la amistad, fecha de fundación de nuestra logia. Lo hacíamos conjuntamente con los HH:. de la RL:. Hijos de Colombo.  Nos reunimos generalmente a las 9:am  en la capilla central, cada VM:. llevada una ofrenda floral en sus manos e íbamos todos con nuestra joyas masónicas acompañados siempre por algunos familiares. Caminábamos por toda la calle central hasta llegar a ambos panteones que se encuentran hermanados desde los primeros momentos, algo así como 500 mts. Nos deteníamos en el campo santo, depositábamos las ofrendas, revisábamos los panteones y sus osarios y acto seguido  se decían palabras alusivas al magno momento. Rendíamos póstumo tributo a los que allí  descansan. Reflexiones, pensamientos y energías todas al mismo punto, nuestros hermanos y familiares. Luego de breves pausas y despedidas, cada uno a sus obligaciones y hogares. No faltábamos quienes nos quedábamos en alguna cafetería de los alrededores a descansar y charlar. Son momentos que no se olvidan.
Ya sea por lo curioso e interesante de muchos de sus panteones llenos de historia y la magnificencia de otros, se hace interesante una visita al mismo. Desde hace unos años no es extraño ver algún que otro domingo, o Día de la Madres, o días cualquiera grupos de masones ataviados con su indumentaria caminando de forma organizada hacia sus panteones a honrar a sus fallecidos. Pues como decía el H:.Martí : “Honrar Honra”.
Si tuviéramos la posibilidad mostraríamos acá algunos, o la gran mayoría de los bellos panteones con  que allí podemos deleitar nuestra vista, solo pondremos algunos ejemplos para hacernos una idea, y cuando vayan por la Habana, visítenlo. Y aunque el turista debe pagar quedará encantado con las vistas. Su visita en una agradable estancia a los amantes de las joyas arquitectónicas y  necrológicas.

Panetón del Cuerpo de Bomberos