miércoles, 28 de mayo de 2014

En el Cementerio de Colón en la Habana

Entrada Principal

Calle central que nos lleva a la capilla 

Muchos saben que la cultura y la historia de la nación cubana están íntimamente ligada a la Orden Masónica, sus símbolos nacionales como la Bandera, el Himno y el Escudo tiene matices masónicos, y en Cuba sigue siendo un orgullo y una honra ser masón, que nuestro José Martí y el Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes son masones como otros tantos patriotas y figuras relevantes, tal es así que nuestras guerras de independencia y nuestra nacionalidad han nacido con sangre de la  “escuadra y el compás”. No sería justo escribir nuestra historia si hablar de masonería.
No vamos a resaltar en esta oportunidad lo tanto de masónico tiene en general el tema masónico en la cultura cubana, vamos a referirnos a uno de los elementos más distintivos de la otrora grandeza de la Habana, la capital de todos los cubanos, estén  donde estén. Vamos a hacer una sencilla alusión a unos de los elementos más distintivos de Cuba, su cementerio.
Se termino de construir allá por 1886, en honor al descubridor de América, y debido a la alta demanda de fallecidos y la falta de espacio a tal fin. Pues el  primer cementerio capitalino llamado de Espada recordando al Obispo que lo instituyo, y que fue el primero fuera de una iglesia  databa de 1806. El Cementerio de Colón dada su trascendencia y belleza de sus panteones y esculturas uno de los más importantes del mundo desde el punto de vista arquitectónico. Hoy Monumento Nacional  visitado por habitantes y turistas de todo el mundo que admiran su magnificencia y fastuosidad arquitectónica. En tal sentido vamos a destacar que este cementerio que es como una pequeña ciudad  de 570 000 m2,  tiene además una interesante y destacada presencia masónica.  En él hay alrededor de 40 o 42 panteones masónicos así como otros de sociedades de todo tipo, fraternales, místicas y religiosas. Descansan allí algunos de nuestros principales patriotas y hermanos masones como Máximo Gómez,  Juan Gualberto Gómez, Fernando Figueredo Socarrás y Tomas Estrada Palma entre otros muchos y para honra nuestra, nuestros padres  también descansan allí.

Panteón del generalísimo Máximo Gómez

 Tengamos en cuenta que siempre fue un uso y costumbre,  un elemento importante en el ritual en el sentido esotérico y simbólico  del tercer grado masónico  respecto a los fallecidos, a los que ya no están y que moran en el “eterno oriente”, así como el hecho de que la interpretación de la vida y sobre todo, de la muerte,  un punto importante en nuestras doctrinas.  De ahí que el ritual masónico contemple algunas ceremonias a los fallecidos, que giran en torno a la muerte y una reflexión sobre la misma y su trascendencia en la vida terrenal. Hay ceremonias fúnebres, en logia, cementerios y tanatorios. Por tal motivo desde principios del siglo XX la mayoría de las logias masónicas debido a sus posibilidades se dieron a la tarea de construir panteones para sus miembros, otros lo hacían por su cuenta y de forma privada. Tanto es así que por donde quiera que uno transita por sus calles puede ver un panteón con símbolos masónicos, y hasta la misma Gran Logia de Cuba posee uno.  Nuestra última morada. Claro que cada logia tiene reglamentado quienes pueden acceder a ello.

Panteón de la G:.Logia de Cuba de AL:. y AM:.

Por ejemplo mi R:.logia Cosmopolita, que posee uno pequeño construido con el sudor de los fundadores de la logia allá por sus primeros años de la década del 60´ estipuló que tienen derecho al panteón los miembros, sus esposas padres e hijos menores de edad. Claro que dadas las circunstancias y de manera excepcional descansan restos de otros hermanos y familiares cuando las condiciones lo han permitido, decidido por el Venerable maestro del taller (quien preside la logia) y con la anuencia de la logia.
 Fresco en nuestra memoria tenemos los bellos recuerdos de las peregrinaciones de nuestra logia, el domingo antes del 14 de febrero, Día del amor y la amistad, fecha de fundación de nuestra logia. Lo hacíamos conjuntamente con los HH:. de la RL:. Hijos de Colombo.  Nos reunimos generalmente a las 9:am  en la capilla central, cada VM:. llevada una ofrenda floral en sus manos e íbamos todos con nuestra joyas masónicas acompañados siempre por algunos familiares. Caminábamos por toda la calle central hasta llegar a ambos panteones que se encuentran hermanados desde los primeros momentos, algo así como 500 mts. Nos deteníamos en el campo santo, depositábamos las ofrendas, revisábamos los panteones y sus osarios y acto seguido  se decían palabras alusivas al magno momento. Rendíamos póstumo tributo a los que allí  descansan. Reflexiones, pensamientos y energías todas al mismo punto, nuestros hermanos y familiares. Luego de breves pausas y despedidas, cada uno a sus obligaciones y hogares. No faltábamos quienes nos quedábamos en alguna cafetería de los alrededores a descansar y charlar. Son momentos que no se olvidan.
Ya sea por lo curioso e interesante de muchos de sus panteones llenos de historia y la magnificencia de otros, se hace interesante una visita al mismo. Desde hace unos años no es extraño ver algún que otro domingo, o Día de la Madres, o días cualquiera grupos de masones ataviados con su indumentaria caminando de forma organizada hacia sus panteones a honrar a sus fallecidos. Pues como decía el H:.Martí : “Honrar Honra”.
Si tuviéramos la posibilidad mostraríamos acá algunos, o la gran mayoría de los bellos panteones con  que allí podemos deleitar nuestra vista, solo pondremos algunos ejemplos para hacernos una idea, y cuando vayan por la Habana, visítenlo. Y aunque el turista debe pagar quedará encantado con las vistas. Su visita en una agradable estancia a los amantes de las joyas arquitectónicas y  necrológicas.

Panetón del Cuerpo de Bomberos

Nosotros los Masones

"En lo convencido que estemos de las cosas en que creemos estará, que nadie lo dude
la fortaleza de nuestras convicciones"
                                                                                                  ¨Anónimo¨


   Desde que somos iniciados quedamos comprometidos a trabajar por la unidad y el fortalecimiento de nuestras logias, que son como todos conocemos las columnas fundamentales, los pilares que sostienen nuestro gran edificio, como hombres libres y de buenas costumbres que somos en lo individual debemos igualmente trabajar sin descanso para nuestro crecimiento y desarrollo intelectual, hay está y estará siempre nuestra verdadera fortaleza, la filantropía es una de nuestras tareas importantes, contribuir en la prevención y el mejoramiento de la salud, en la educación, en la instrucción de la sociedad donde tenemos asiento y de la que formamos parte, es nuestro deber y todo cuanto hagamos por el mejoramiento humano nunca será suficiente, es ahí donde marcaremos siempre nuestra diferencia con el resto del mundo profano, en lo convencidos en nuestra FE siempre infinita y decididos que estamos a continuar con ahínco trabajando en la búsqueda incansable de la Verdad infinita, esa que nos hará cada día ser mejores masones. Solo con voluntad, sacrificio y consagración podremos combatir nuestras imperfecciones, esas pasiones mal sanas a las que se hace alusión cuando simbólicamente hacemos referencia a la MUERTE MISTICA, de cómo el masón debe inicialmente morir en defectos, vicios y errores, eliminando así la ira y la soberbia, la desesperación y el miedo, la avaricia y la vanidad, la prepotencia y la hipocresía, para poder RENACER en cualidades, mejorando en méritos espirituales, fortaleciéndose en valores humanos y divinos como son la Caridad, la Paz, la Tolerancia, la Calma y la
Tranquilidad de nuestras conciencias y nuestro espíritu, enriqueciendo nuestro acervo cultural, el conocer para poder contribuir de forma sana y honesta a incrementar nuestra economía personal, lo que tendrá repercusiones directas en nuestras familias, en nuestras Logias, y como consecuencia directa en la Institución, dando paso así al verdadero hombre nuevo, el que triunfante será visto como orgullo de la Fraternidad y de la Humanidad, esta será la única forma en que podremos siempre tener en cuenta los aspectos reflejados en el banquete de la vida que son el bienestar en el empleo, la salud, la recreación, el vestuario apropiado y la vivienda digna, inspirados siempre en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, como resultado directo del libre pensamiento de hombres que enarbolaron ideas a favor de la Humanidad y que lucharon y entregaron hasta sus propias vidas por la defensa y promoción de un pensamiento libre y verdaderamente democrático.
Es ahora el momento de dar paso a esa nueva corriente de pensamiento que viene de manera honesta pujando por su espacio en la batalla que en estos tiempos enfrenta la Institución contra sus eternos enemigos, la Hipocresía, la Ignorancia y la Ambición esta y no otra será la única forma de rescatar el espacio que a la Masonería corresponde a  nivel nacional y mundial, en esta batalla están incluidos tanto jóvenes como hermanos de mayor experiencia y conocimiento, juntos todos los hombres libres, honestos y de buenas costumbres, los que verdaderamente sienten y aman a nuestra hermosa Institución como parte inseparable de sus vidas, cerrémosle el paso a la desunión, a la falsedad, al oportunismo, al arribismo, al falso caudillismo y a la hipocresía y a la corrupción, apoyados siempre en nuestra Constitución, para hacer que se cumpla la ley debemos cumplir con todo, por pequeñas he insignificantes que parezcan las tareas encomendadas, demostrando que estamos preparados para metas superiores, reafirmemos hoy más que nunca nuestro juramento de hombres y de masones de silencio eterno y compromiso infinito, no permitamos que la palabra empeñada caiga jamás al piso queridos hermanos.
Debemos hacer que desaparezca ese mal que lastra nuestra Institución, esa maligna y dañina enfermedad que no es otra que la RUTINA, que como cáncer ha invadido gran parte de nuestros trabajos masónicos, se hace pues necesario promover, generar cambios que contribuyan a su total eliminación, emprendamos con una lógica adecuada, sin miedo alguno ante lo desconocido y sobre todo sin otro compromiso que el del honor cuanta tarea nos permita llevar a vías de hecho nuevas ideas, nuevos proyectos, pero siempre de manera democrática, colegiados entre todos, sin temor a lo nuevo, totalmente abiertos a cuanta opinión o información se reciba, aun cuando esta sea contraria a nuestra manera de pensar o de ver las cosas, la capacidad de escuchar sin predisposición lo que difiera de nuestra opinión no nos debilitara, por el contrario nos fortalecerá, nos permitirá realmente crecer tanto espiritual como intelectualmente, la Rutina suele acabar con todo, con el amor, con el deseo de trabajar por y para la
Fraternidad, y lo que es más triste con el interés masónico de nuestros hermanos, es como dijera nuestro querido hermano José Julián Martí Pérez, es la hora de andar, pero de andar tan apretados como la plata en las raíces de los Andes, fortalezcamos nuestra unidad, pero respetando la diversidad que representa cada uno de nosotros.
Nuestra Institución necesita de la Verdad, el Honor y la Virtud de masones de calidad, no de cantidad de masones, renovar constantemente juntos en Logia o de manera individual y solo con nuestras conciencias como jueces, desde lo más profundo de nuestros corazones, que lo jurado por cada uno de nosotros el día de nuestra iniciación es un compromiso individual e infinito que debemos asumir con hidalguía y honestidad, la responsabilidad que asumimos ante el Ara y con nuestra mano sobre la Biblia es eterna, está en juego nuestro honor, nuestra moral y nuestra virtud, la masonería no es ni será nunca una imposición, no es una obligación y mucho menos una dictadura, ni obligados ni por imposición estamos aquí, asumamos con dignidad y responsabilidad plena nuestros compromisos, sencillamente ¿ESTAMOS O NO ESTAMOS?, los flojos que se aparten, los débiles de corazón, los que no calzan la talla precisa de pantalones, los que realmente no estén convencidos o no deseen sacrificarse que se hagan aun lado, solo el GADU los juzgara en su debido momento, eso sí permitan a los que quieren entregarse en cuerpo y alma, a los que están dispuestos a sacrificarlo todo por este sublime ideal que es el mejoramiento del ser humano realizarse, no olvidemos que por encima de todo somos hombres virtuosos, honestos y libres.
Queridos hermanos todos,
La Masonería continuara teniendo sentido en este siglo y en los venideros pues su razón de ser y la de su existencia son los problemas de la humanidad y su solución, es un eterno laboratorio de ideas, donde sus obreros, los eternos constructores de Catedrales, trabajan con constancia y consagración y sobre todo con fe infinita en el mejoramiento humano, teniendo como objetivos LA PAZ, LA UNIÓN Y EL AMOR FRATERNAL y procurar siempre alcanzar mediante el estudio y el conocimiento la verdad, contribuyendo a eliminar así a todos los enemigos de la Humanidad, los causantes de todos sus males y por ende sus eternos he irreconciliables enemigos.
Es mi deseo concluir este trabajo con estas sabias palabras de nuestro querido hermano
Andrés Cassard:
“ Para que nuestras obras sean perfectas, debemos emplear en ellas constancia y laboriosidad”
Muchas gracias.
M:. M:. Carlos Alberto Martínez Marrero

R:. L:. ¨ Guillermón Moncada
Pd. gentileza del H:.Abilelec Casard

viernes, 23 de mayo de 2014

20 de Mayo 1902

102 Aniversario del Nacimiento de una República aún hoy busca su camino


imagen alegoriacubana

Otra imagen conmemorativa de la época con el 1er presidente, el masón y patriota Tomás Estrada Palma

Con el motivo de recordar  como se merece el ciento doce aniversario del nacimiento de nuestra muy querida y amada República de Cuba redacto estas líneas, las cuales deseo compartir con todos mis hermanos sobre un hecho con una gran significación para todos y que aun hoy no ocupa en nuestra historia patria el lugar que verdaderamente le corresponde, en primer lugar como ciudadanos cubanos y en segundo lugar como masones que somos, recordamos  un aniversario más del triunfo por el que dieron su vida innumerables hijos de esta isla, por la consumación para Cuba de la independencia como país y la abolición total de la esclavitud como dignificación para todos los ciudadanos, de igual forma significa un motivo más de felicidad y de solemne recordatorio a los veteranos masones, aquellos hombres que arropados en los principios de nuestra institución, los que desde sus logias adquirieron la formación precisa y entregaron todos, hasta sus propias vidas para dejar atadas ya para siempre en simbólico y apretado abrazo a la masonería y a la nación.
Todo fue un proceso bien elaborado, en el que se fueron entrelazando en interminable cadena todo un grupo de hechos, los que como piezas en un preciso  juego de ajedrez encajaban de manera exacta, y  que simbólicamente representaban el de cursar de nuestra historia como nación, desde su formación hasta el día y fecha que nos atañe, de no haber sido por hombres como Félix Varela o José de la Luz y Caballero, que dé entre otros muchos comenzaron a acondicionar nuestro pensamiento, nuestra conciencia y nuestra voluntad como cubanos, si no hubiese existido un hombre como Vicente Antonio de Castro, no se hubiese generado una Institución como el Gran Oriente de Cuba y las Antillas, no habrían entonces coincidido en su seno la mayoría de los hombres que después conformarían la Generación del 68, no se hubiese gestado un 10 de Octubre de 1868, y aunque hubo hechos dolorosos, como la destitución del Padre de la Patria como presidente de la República en armas, como los incidentes de Lagunas de Varona o el Pacto del Zanjón, hubo también contundentes respuestas como la Protesta de Baragua ejecutada por Antonio Maceo, y su posterior confirmación en la Protesta de Hornos de Cal, donde Ramón Leocadio Bonachea reafirmaba un año después lo que el Titán de Bronce ya había expresado con anterioridad,---nuestra inclaudicable  voluntad de continuar peleando hasta las últimas consecuencias sin otro objetivo que la independencia de Cuba y la dignificación de todos los cubanos mediante la abolición de la esclavitud en la Isla---, no se hubiese generado su continuidad sin el fallido intento  de la Guerra Chiquita, sin la organización del Partido Revolucionario Cubano, el fracaso de la expedición de la Fernandina, sin la encomiable labor de las mujeres y los hombres que conformaban la emigración cubana y mucho menos sin el regreso a Cuba de aquellos hombres --­-cubanos y extranjeros---que en su condición de patriotas y muchos de los cuales eran masones, los que guiados por ese otro gran cubano e igualmente masón, ese gran visionario, aquel que agrupo en si como enviado por el Gran Arquitecto del Universo todo lo que de virtud, moral, intelecto y sobre todo mucho amor por su amada Patria se necesitaba para persistir en la porfía por alcanzar la tan añorada idea de una República independiente donde solo pudiese aplicarse la fórmula mágica del maestro---con todos y para el bien de todos---. 
Gracias a los hombres del Ejército libertador de Cuba, desde sus más encumbradas figuras hasta el más simple soldado, termino la dominación hispana en el Nuevo Mundo conjuntamente con el año 1898. El país pasó de un periodo de ocupación militar por los Estados Unidos de América para  quedar definitivamente constituida en la tan añorada República, en este día la histórica bandera del triángulo rojo y las franjas azules y blancas, concebida por el masón Narciso López poco más de medio siglo antes, ascendía airosa hasta la cima de los mástiles de la vetusta fortaleza del Morro habanero  y  la antigua Capitanía General, la que pasaría  a ser la residencia del presidente de la novel república, el venerable ciudadano y masón Tomás Estrada Palma. Fueron los también masones, Mayor General Emilio Núñez Rodríguez y el Generalísimo Máximo Gómez Báez los que presidirían las ceremonias en uno y otro lugar respectivamente, ¡¡Cuánto significo para todos el glorioso momento de ver ondear nuestra insignia patria revestida con el carácter de pabellón nacional desde ese instante!! Desde el cielo como refulgentes estrellas miraban hombres como Carlos Manuel de Céspedes, Ignacio Agramonte, José Martí, Antonio Maceo, Guillermón Moncada, Flor Crombet, Francisco Vicente Aguilera, Francisco Figueredo, Bernabé Varona, Manuel Calvar, Ramón Leocadio Bonachea, Francisco Gómez Toro, Donato Mármol, entre otros que engrosaban esa interminable lista de ilustres y queridos hermanos, cubanos todos---de nacimiento los unos y los otros por los méritos ganados en combate---, pero cubanos todos, caídos a lo largo del camino recorrido hasta ese glorioso momento, seria a partir de ese minuto sublime que en Cuba ya no habría más colonos sin Patria, sino todo un pueblo de ciudadanos que pasarían a formar parte de la comunidad jurídica internacional.
Esta noche estamos acá reunidos gracias a que somos  consecuencia directa de la  grandeza y el simbolismo que se encierra en la fecha que hoy recordamos, a las doce horas de ese día se llevó a cabo en el Palacio de Armas la trasmisión de poderes, el cambio se efectuó en los mismos momentos que se producía en Palacio la ceremonia en que hablaron Leonard Wood, gobernador militar de la isla hasta aquel momento y el ciudadano Tomas Estrada Palma, primer presidente de la naciente República de Cuba, de igual forma se efectuaba el cambio de pabellones, ---cómo mismo lo hizo en los campos de batalla, escoltada por sus mejores hijos, flameaba ahora escoltada por  todo un pueblo nuestra  bandera---, fue un acto cargado de una profunda emoción, las mujeres y los hombres que presenciaron el cambio de pabellones no pudieron evitar las lágrimas, se resumía en ese breve instante los anhelos y sacrificios de varias generaciones de cubanos, muchos de los cuales habían perecido en la histórica demanda.

El hecho de que en los edificios públicos ondease ya para siempre la bandera de la estrella solitaria simbolizaba mucho más que una simple trasmisión de poderes, simbolizaba el advenimiento de la República de Cuba a la soberanía internacional, reafirmaba aquella frase de ese otro muy  querido hermano nuestro José Julián Martí Pérez cuando expreso en una de sus apasionadas predicas,…….la independencia de América no será nunca verdadera y mucho menos completa mientras la de Cuba no sea una realidad…….., confirmando esto, este día pasaba Cuba a formar parte del concierto de naciones libres, que no nos quepa la menor duda, de no haber sido por el esfuerzo, la consagración y tenacidad de los masones que lo dieron todo por la fundación de la República de Cuba, primero en la guerra y luego en la paz, la isla hubiese continuado  regida por la distante Metrópoli ibérica y sufriendo las vicisitudes políticas que reportan los anales de su historia monárquica, republicana y luego dictatorial del siglo XX. No debemos jamás olvidar que el libre desenvolvimiento de la Institución Fraternal en la Cuba de hoy, es una realidad por haber sacudido nuestros hermanos del pasado el ominoso dogal del régimen colonial de España en la isla,  ---lo que esto llevaba costado, llenaba  pues las mejores páginas de nuestra historia---, la fecha que hoy nos tiene aquí reunidos fue momento de gloria para las armas mambisas, fue, es y será siempre parte de nuestra historia y clama por el lugar que en ella le corresponde, con la dignidad y el honor que se merece.
Queridos hermanos todos,
Hoy nuestro compromiso con la Patria no es el de tomar las armas, aunque en nuestros corazones y nuestras mentes como cubanos y masones jamás estará ausente el de defenderla al precio que sea necesario y en el momento que sea preciso, hoy Patria tenemos, República tenemos, contribuir a que reine en ella cada día con mayor fuerza y para beneplácito de todos sus hijos  una democracia cada vez más participativa siempre con el necesario apego a la ley debe ser nuestro deber, apoyar los esfuerzos por hacer de nuestros ciudadanos hombres más cultos, sabios y conocedores de sus derechos y deberes como miembros de una República libre es nuestro compromiso, ayudar a  prepararlos para enfrentar los avatares de esta vida en la que nos toca ser actores principales, hacer que se retomen como herramientas fundamentales la moral, la virtud y la honestidad en todos nuestros conciudadanos, en esta lucha sin cuartel de toda una sociedad contra la ignorancia, la ambición, la corrupción  y la hipocresía, será nuestra forma de apoyar al engrandecimiento de esta nuestra República, eso es lo que hoy nos toca, impulsar con nuestro conocimiento, con nuestro trabajo a que nuestra República sea lo más justa, democrática y participativa, es nuestra manera de honrar nuestro pasado, de estimular nuestro presente y el esfuerzo actual  por contribuir a enriquecer el legado republicano que entregaremos a los ciudadanos del futuro.
Para nosotros los  masones de hoy nuestra obligación es aún mucho mayor, la batalla contra los grandes enemigos de la Institución está planteada  desde el momento que vimos la luz masónica, juramos y aceptamos pasar desde entonces  a formar parte de este inmenso ejercito de ciudadanos libres, honestos y de buenas costumbres,  los que con la anuencia del Gran Arquitecto del Universo y la ayuda de todos nuestros hermanos hemos de bregar sin descanso en esta enconada lucha que durara mientras duren los males que hacen sufrir a nuestra institución y a nuestra  sociedad, la propia batalla a la que nos enfrentamos nos exige estar  cada día más y mejor preparados, hagamos culto a la libertad de conciencia y  de  expresión, que se convierta en el talismán de cada uno de nosotros la democracia en su más amplia y profunda expresión,  desde la más lejana y simple de las logias de nuestra jurisdicción hasta las sesiones de la Alta Cámara, aboguemos porque nadie se sienta por encima de la ley, y mucho menos intocable, que caiga con total fuerza y vigor todo su peso sobre quienes con ella incumplan, porque la justicia nos asiste y nuestra Constitución nos ampara, junto a ella siempre, contra ella ni aun después de muertos, estaremos así honrando a nuestra República y a los hombres, a esos veteranos que con sus propias vidas, con su sangre y esfuerzo abonaron el camino por el que hemos avanzado y hoy estamos aquí, seguiremos avanzando eso que nadie lo dude, pues en este barco cargado de vergüenza he hidalguía están remando como marineros de honor hijos todos de esta Patria, y su destino final no es otro que el engrandecimiento y la gloria de esta República, la que nuestros próceres nos legaron sin mendigar, con un grandísimo costo de sacrificio y sangre, ruego a mis hermanos todos pongámonos pues de pie  y desde lo más profundo de nuestros corazones elevemos el mejor de nuestros pensamientos al Gran Arquitecto del Universo y reclamemos honor y gloria para todos estos ciudadanos-cubanos y extranjeros, profanos y masones-, hombres libres y de buenas costumbres, ciudadanos todos de esta tierra, que no dudaron en brindar sus mejores días para que fechas como estas engrosaran ya para siempre los anales de la historia de la República de Cuba.
Muchas gracias.

M:. M:. Carlos Alberto Martínez Marrero
R:. L:. ¨ Gral. Guillermón Moncada.
Enviado por el H:. Amibelec Casard


viernes, 16 de mayo de 2014

La primera Liga Española de la Defensa de los Derechos del Hombre

Por: José A. Ferrer Benemelli, de su libro La Masonería 

A primeros de 1913, en Barcelona surge la iniciativa de fundar un centro titulado Los Derechos del Hombre para el que se propuso como director al doctor Luis Simarro, catedrático de Psicología Experimental de la
Universidad Central de Madrid, miembro de la logia Ibérica nº 7. de Madrid, y desde 1912 Gran Comendador del Gran Oriente Español.
Esta propuesta debió inspirarse en la gran obra realizada por Simarro
en defensa de Ferrer y Guardia, sobre el que había publicado en 1911 dos gruesos volúmenes con el título de El proceso de Ferrer y la opinión europea, que fue traducido en Bélgica con el título de Un mártir de la libertad deconciencia.
La idea de la creación de una Liga Española para la Defensa de los
Derechos del hombre y del Ciudadano cristalizo a lo largo del año 1913, a raíz de una campaña en defensa de la libertad de conciencia. Con este motivo, en julio de 1913, se conectó la realización de tal campaña con la idea
de crear la Liga: Para evitar que las energías surgidas y desarrolladas durante esa campaña —se decía en la circular-- que tenia un carácter puramente ocasional, se esterilizaron luego por falta de aplicación, pensó la Comisión de qué forma podrían hacerse cristalizar en instrumentos de acción, que de una manera continua laboraran para hacer respetar no sólo la libertad de conciencia, sino también aquellos derechos de la persona humana, que son considerados como inviolables en todo el mundo civilizado.
La citada campaña, promovida por una comisión madrileña, algunos de cuyos miembros entrarían después a formar parte de la Liga, se creó para apoyar la decisión ministerial del Gobierno Romanones de eximir de la enseñanza del catecismo en las escuelas a los hijos de padres no católicos que así lo solicitasen. En la comisión según la circular estaban representados todos los disidentes de la religión oficial del Estado, como los evangelistas, los israelitas, los anticlericales, los librepensadores, etc., y también delegados de los masones y de todos los partidos políticos que tienen escrito en sus programas la libertad de conciencia.
Finalmente la Liga Española para la Defensa de los Derechos del
Hombre y del Ciudadano quedaba constituida en Madrid, quince años después de su homóloga francesa, el 23 de noviembre de 1913. Sus estatutos van precedidos por la Declaración francesa de los Derechos del hombre y del Ciudadano, de 1789, y en su título 1º se exponen como fines de la misma los siguientes:

-      Defender las libertades públicas y. sobre todas, la libertad de conciencia: la conquista de aquellos derechos que, siendo patrimonio común de la civilización moderna, aún no han sido consignados en nuestra legislación; la defensa permanente de los que están escritos en nuestros Códigos, y la intervención en la defensa de sus afiliados, cuando con ellos se cometa una arbitrariedad o una injusticia relacionadas con los fines especiales de esta Asociación.

imagen Liga española pro-DH

Aquí en la foto de 1913 fíjense si la amplían que entre los fundadores hay intelectuales destacados como Dalí, Picasso,  Machado,  Miró y Galdós, así como masones relevantes de la talla de Morayta, Añaza, Gasset, Blasco Ibañez y Simarro  entre otros. ¿No es relevante que tantos buenos ciudadanos se reúnan en un fin sublime como este?


Esta es una carta de Luis Simarro, presidente de la liga, cumpliendo con su deber.










Masonería y Cruz Roja

Por. José A. Ferrer Benemelli de su libro: La Masonería

El Boletín Oficial del Supremo Consejo del Grado 33 para España y sus
Dependencias, en su número de marzo de 1934, reproduce un listado de diez masones distinguidos con el premio Nobel de la Paz, de los que ocho lo eran por sus trabajos en favor de la paz. Y entre ellos incluye a Henrí Dunant, en cuya breve biografía se dice: «Filántropo suizo. Tras la batalla de
Solferino dedicó su vida y su fortuna, que era considerable, a conseguir la adopción de medidas para mitigar la crueldad de la guerra. A él se debe la
Convención de Ginebra de la que salió el acuerdo de fundar la Cruz Roja
Internacional. Los últimos años de su vida, completamente arruinado, vivió en un hospital suizo, donde un amigo le proporciono una plaza de caridad».
Pero curiosamente de todos los citados y algunos otros que hubieran podido completar el listado. Henrí Dunant es el único del que no hay constancia documental de que fuera masón, aunque una tradición mantenida fielmente hasta hoy día lo considera como tal. Ninguno de sus biógrafos, ningún historiador de la masonería ha podido demostrarlo todavía.
Sin embargo la obra cumbre de Henrí Dunant, la Cruz Roja, al igual que otras instituciones supranacionales como los BoyScouts, los Juegos olímpicos, la Conferencia de Paz de La Haya, la Sociedad de Naciones, la
Primera Internacional, la ONU... tradicionalmente se vienen vinculando a la masonería en unos casos con más acierto y fidelidad histórica que en otros.
Así, por ejemplo, consta de la activa participación de masones, y masones cualificados, en el apoyo a las Conferencias de Paz de La Haya, a la
Sociedad de Naciones y Primera Internacional, siendo menos claro —al menos en su fundación— el caso de los Boy-Scouts. Juegos Olímpicos y
ONU, si bien en todos los casos el ideario que impregna todas estas instituciones está basado en el mismo que desde sus orígenes defiende la masonería universal, es decir, en la fraternidad entre los pueblos por encima de razas, naciones y creencias religiosas, el pacifismo a ultranza, la universalidad y defensa de los derechos del hombre, del ciudadano y de los pueblos; la igualdad social y defensa del oprimido, perseguido y encarcelado; la libertad, base indispensable de la convivencia fraternal; la justicia sin paliativos; la formación integral del hombre; y finalmente el antibelicismo que permita llegar a través del desarme y el arbitraje internacional a esa Paz con mayúsculas tan deseada, como nunca alcanzada.
En el caso concreto del fundador del Scoutismo, lord Robert Baden
Powell —como se afirma en la Agenda Massonica 1988— estuvo muy próximo al mundo masónico, ya a través de sus amistades e informaciones ya en la asimilación de algunos mensajes pedagógicos y culturales de derivación masónica.
Con la Cruz, Roja, si bien no se descarta que algún día aparezca la vinculación de Henri Dunant a alguna logia de los muchos países que visitó y en los que vivió, lo que sí parece estar fuera de dudas es la ayuda decisiva de la masonería a la Cruz Roja, a través de los cinco amigos que integraron el llamado Comité de los Cinco, que daría paso al primer Comité
Internacional de la Cruz Roja. Y en especial se suele señalar a su presidente
Gustave Moynier, quien a la vez lo era de la Sociedad ginebrina de Utilidad
Pública, una entidad entroncada con la masonería de la época, y que fue, en realidad, quien dio el primer gran impulso a las ideas de Dunant, y por lo tanto a la Cruz Roja.
Desde la primera vez, el 17 de febrero de 1863, que se reunieron
Gustave Moynier; el ex comandante en jefe del ejército suizo, general Dufour: los doctores Luis Appia (también miembro de la Sociedad Ginebrina de
Utilidad Pública) y Teodoro Maunoir, y el propio Dunant, hasta las
Conferencias Internacionales que culminaron en los Convenios de Ginebra, la idea motriz y fundamental sería la de sentar las bases para el auxilio de los heridos de la guerra en aquellos casos en los que el servicio de sanidad militar fuese insuficiente.
Pero el resultado del primer Convenio de Ginebra de 1864, y los tres posteriores, vigentes desde 1949, así como los Protocolos Adicionales de
1977, encierran una serie de compromisos que deben suscribir los países que se adhieran a la Cruz y Media Luna Roja; compromisos que si no todos son de inspiración masónica, si se encuentran muy próximos a su ideología: cuidar a amigos y enemigos de manera similar, respetar al ser humano, su honor, los derechos de la familia, las costumbres, las convicciones religiosas y la dignidad de la mujer; autorizar a los delegados para que visiten los campos de prisioneros de guerra, a los internados civiles y para que se entrevisten sin testigos con los detenidos; prohibir el trato inhumano o degradante, las tomas de rehenes, las exterminaciones, las torturas, las ejecuciones sumarias, las deportaciones, el saqueo, los actos de violencia y la destrucción injustificada de los bienes particulares.
La historia de la masonería, aparte del Código Masónico que recoge no pocas de las ideas anteriores, está llena de páginas que hablan de su ayuda
a los damnificados y prisioneros de guerra; de la protesta por el exterminio de poblaciones civiles —como las balcánicas por los turcos—; de la lucha contra la pena de muerte, etc.
Pero es a partir de 1921 cuando la Cruz Roja adoptó lo que se ha dado en llamar sus bases filosóficas, o cuatro principios fundamentales
(Humanidad, imparcialidad, neutralidad e independencia), que luego serian completados con otros tres (carácter voluntario, unidad y universalidad), que finalmente serian adoptados jurídicamente en la XX Conferencia
Internacional de la Cruz Roja y Media Luna Roja, celebrada en Viena el año
1965, y que son los que están hoy día en vigor.
Basta su lectura atenta para descubrir que en todos ellos late, consciente o inconscientemente, la propia filosofía masónica, donde predominan las ideas de paz y amistad basadas en un concepto de universalidad y humanismo fraternal que no admite en sus logias ninguna controversia de orden político, racial, religioso, ideológico, estando incluso prohibidos los temas político-religiosos; que tiene como Gran Arquitecto del

Universo tanto al dios de los cristianos, como al de los musulmanes y judíos; que no hace tampoco distinción de nacionalidades, razas, religión, condición social o credo político; que favorece y busca la comprensión mutua, la amistad, la cooperación y la paz entre todos los pueblos.

Los fundadores de CR